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¿Cuál es la edad más difícil para los hijos de ver a sus padres separados?

Lola Aragón
Lola Aragón
2025-10-04 12:56:33
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Con una muestra de 6.245 niños y adolescentes concluye que la edad más problemática para los pequeños está entre 7 y 14 años. Aquellos niños que vivieron una separación antes de los 3 no mostraron más consecuencias que aquellos niños cuyos padres se separaron cuando tenían 14. De 0 a 7 años es la época del egocentrismo, y de 14 para arriba, “acaba ese vínculo con los padres y empieza a formarse un nuevo vínculo con los iguales”. La edad del pequeño no es tan importante como la manera en que sus padres se separen. Que lo intenten hacer sin conflicto, llevándose lo mejor posible, y se evite las peleas continuas y desplantes que, sin duda, afectan al menor. Que el niño o el joven entienda que sus padres van a seguir queriéndole a pesar de la nueva situación.
Sergio Pabón
Sergio Pabón
2025-10-04 11:33:41
Respuestas : 21
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Lactantes y Niños Pequeños: Debido a su extrema dependencia de la figura de apego principal, a que no cuentan con lenguaje para expresar lo que sienten o comprender el mundo y a que no existe aún la capacidad de “recordar” en el mediano-largo plazo, las visitas deberían ser cortas, pero más frecuentes y estables en la rutina de los hijos. Las separaciones prolongadas con la figura de apego primaria suelen generar estrés, por lo que en términos generales no se sugiere pernoctación. Niños más Grandes: A medida que el niño va ganando edad y amplía su vocabulario, crece en seguridad, comprensión del mundo, manejo emocional y autonomía. La exploración de otras relaciones y del mundo, más allá de la figura primaria va cobrando fuerza e importancia en su desarrollo evolutivo. En esta etapa las visitas pueden ser más largas y espaciadas. Y, sin obligar y de forma paulatina, pueden incluir pernoctación. Púberes y Adolescentes: Con la llegada de la adolescencia, los jóvenes empiezan a ensayar el adulto en el que quieren transformarse, luchando por espacios de autonomía. Para ellos empiezan a ser muy relevantes las juntas con amigos, hobbys, deportes, etc. El mundo fuera de la familia los llama y atrae. Necesitan definir por sí mismos su identidad. Pero a la vez esto resulta muchas veces difícil y angustiante, necesitando el refugio de su lugar seguro. En esta etapa y aunque no lo digan, igualmente necesitan a sus padres: su cercanía y presencia emocional.

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Martina Ybarra
Martina Ybarra
2025-10-04 08:44:56
Respuestas : 24
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La edad es un factor importante en este sentido. Lógicamente, si un chico de 15 años manifiesta que desea estar el mismo tiempo con su padre y con su madre, tendrá mayor peso que si lo expresa un menor de 7 años. A determinadas edades priorizan las relaciones sociales, los estudios, las actividades deportivas antes que el cumplimiento exacto de un régimen de visitas o estancias con cualquiera de sus progenitores. Por tanto, la opinión de los menores se tiene en cuenta siempre, aunque ello no implique que se dicte una sentencia conforme a lo manifestado por el menor. Tengamos en cuenta que en determinadas edades, los preadolescentes y los adolescentes cambian de opinión constantemente. Según si se cumplen o no sus expectativas o deseos, estarán más predispuestos a relacionarse con un progenitor u otro. La diferencia y lo que marca la edad de los 12 años es el tipo de intervención. Cuando el menor tiene 12 años o más, se entrevistará directamente con el juez y el Fiscal. La autonomía del chico de 15 años supondrá que él irá cumpliendo con el régimen de visitas o custodia teniendo en cuenta su propio criterio.