La vida en familia es comunicación, la relación entre pareja, padres e hijos y hermanos, es diálogo.
La comunicación es uno de los elementos sin el cual no hay una verdadera vida social.
En la familia se puede distinguir tres tipos de comunicación: CONYUGAL, CON HIJOS y FAMILIAR.
Algunas de las características que deben de estar presentes en las distintas manifestaciones de la comunicación en la familia son:
Comunicación conyugal
Hablar siempre con honestidad y respeto, y un enfoque positivo.
Buscar el momento, el lugar y la forma adecuada.
Hacer crecer la autoestima del otro.
Evitar a toda costa caer en el indiferentismo.
Cuidar y acrecentar en todo momento la confianza mutua.
Comunicación con los hijos
Ser muy claros como padres.
Estar de acuerdo entre los padres.
Saber todos cuáles son los límites y las normas.
Cumplir lo que se dice: no amenazar.
Tener claridad en la educación hacia los hijos.
Evitar mandar dobles mensajes a los hijos.
Comunicación familiar
Utilizar como medio para ayudarse y complementarse.
Ayuda a contribuir con su misión.
Dar un enfoque diferente con cada uno de los miembros.
Transmitir valores y dar rumbo a la vida familiar.
Implica diferentes acciones como: involucrar, reforzar, respetar y ser tenaces.
Usar como enseñanza para acercarnos a los demás ya sea con o sin temor.
Es importante que encontremos la forma de que todo lo que digamos impacte positivamente en los demás.
En todas las relaciones interpersonales, la comunicación es una condición esencial para que se lleve a cabo de la mejor manera.
No olvidemos intentar involucrar a los demás, reforzar tus mensajes con la postura corporal y respetar en todo momento la individualidad de cada uno.
Pero sobre todo la comunicación debe contar con las 4Cs para que sea efectiva; es decir, debe ser: Clara, Corta, Concisa y Cambiar de Tema.