Entre las estrategias de afrontamiento más útiles para las personas mayores, podemos encontrar las técnicas de relajación.
Ayudarán a manejar el estrés, el insomnio, etc.
También pueden ayudar con síntomas como rigidez muscular, rumiaciones, pensamientos obsesivos, etc.
Técnicas de respiración: estas técnicas se basan como su nombre indica en el control de la respiración.
Se pueden hacer tanto de pie como sentados o tumbados, pero conviene tener una postura cómoda y relajada.
Relajación muscular progresiva: esta técnica consiste en ir centrando progresivamente la atención en diferentes partes del cuerpo, empezando por los pies y acabando por la cabeza.
Se deberá ir tensando y destensando cada parte para centrarse en las sensaciones que ello provoca.
Mientras tanto, será necesario ir controlando la respiración y se mantendrá una postura cómoda.
Estas técnicas pueden resultar útiles si la persona está “dándole demasiadas vueltas a las cosas”, si no logra concentrarse, antes de dormir para ayudar a conciliar el sueño, etc.
Lo mejor para realizar un adecuado ejercicio de estas técnicas es contar con una guía adecuada.
Los profesionales de la Fundación estamos a vuestra disposición para ello
Mantener una adecuada postura corporal: no solo el estrés afecta al cuerpo.
Los dolores y molestias corporales también pueden provocar estrés y empeorar el ánimo.
A todos nos cuesta estar tranquilos con dolor de espalda o cuello.
Mantener la espalda recta, caminar derecho, sentarnos derechos, poner la cabeza recta, etc.
Nada como jugar un buen juego de cartas o reírse viendo un programa divertido con buena compañía para evitar pensar en lo que no nos conviene.
Realización de actividades creativas y de ocio: desde actividades ya estipuladas como arteterapia y musicoterapia como cualquier otra actividad, como manualidades, pintar, escuchar música, etc.
Fomentar la realización de actividades creativas puede ayudar a las personas mayores a encontrarse tranquilas y poner en práctica sus estrategias de relajación.