Estas situaciones generan consecuencias para toda la familia, incluso para el nieto preferido; a continuación, mencionamos algunas de ellas:
1. Los padres se sienten molestos e incomodos ante estas diferencias y ello puede terminar en fricciones, reclamos, un alejamiento y menos visitas a la casa de los abuelos.
2. El nieto preferido puede llegar a sentirse superior a los demás e incluso a hacerles notar que es él el favorito, o bien a sentirse incomodo al ver que sus hermanos o primos no reciben el mismo trato.
3. Los nietos no favoritos pueden llegar a ver afectada su autoestima y seguridad, especialmente si pasan mucho tiempo en casa de los abuelos.
4. Los abuelos pueden perder la oportunidad de conocer más a sus otros nietos y descubrir sus sentimientos, habilidades o talentos.
5. Pueden generarse tensiones entre los mismos padres según el lado donde se encuentren los abuelos e incluso peleas entre los matrimonios por este tema.
6. Los demás nietos pueden empezar a mantenerse distantes.