Debemos escucharlos y tomar en cuenta sus opiniones, seguir sus ritmos y respetar sus creencias, a nosotros nos gustará que nuestros hijos/nietos hagan lo mismo.
Es común que adultos mayores vivan solos, preparen su comida y sean autosuficientes; ojo, esto no significa que esté mal, simplemente tenemos que saber en qué momento nuestro abuelo puede ser todavía independiente y cuando es necesaria la ayuda.
Sin embargo, muchas veces esa ayuda se convierte en la causa de sus males; tampoco debemos sofocarlos y hacerlos sentir inútiles, es probable que aún puedan hacer algunas actividades solos, y eso les da un sentido de independencia y autonomía, el reto es encontrar el balance.
El cuerpo va cambiando, la mente también, y lo más importante es asimilar esas transformaciones y vivir con ellas.
Tal vez el abuelo antes salía a correr todas las mañanas, ahora tendrá que caminar, en un futuro necesitará salir con compañía.
A menos de que sufra una enfermedad, esos cambios son paulatinos, y nos permiten adaptarlos a nuestra forma de vida, la vejez es inevitable.
Pasar tiempo con ellos es una grata recompensa por todo lo que invirtieron en nosotros.
Algunos de abuelos sufrirán de demencia senil y olvidarán cosas; sin embargo, siempre se darán cuenta del cariño de sus seres queridos.
El amor se vuelve más que indispensable y necesario, y es que a esa edad se valora más que nunca.