Es importante tener en cuenta cuándo empezó a ocurrir: Analizaremos cuál ha sido y es nuestro estilo de crianza, cómo es nuestra actitud ante este comportamiento y cómo somos de permisivos.
Las normas y límites deben ser claros.
Las normas y límites que se pongan en el hogar deberán ser claros, específicos y además, tu hijo deberá saber y entender exactamente qué es lo que se espera de él en cada momento.
Estas normas se deberán cumplir siempre sin excusas.
Tus hijos se sentirán más seguros y estables emocionalmente.
Trabajar la motivación y la ilusión con nuestros hijos.
Guardar ratos para divertirse en familia, interesarse por sus aficiones, conocer a sus amigos y dedicar tiempo al descanso y al ocio es muy importante para crear un buen clima para todos en el hogar.
Recuperar la motivación es posible.