Para poner límites en la infancia, hay varias herramientas y estrategias que padres, madres y cuidadores pueden emplear. Uno de los métodos efectivos es exponer a los niños y niñas a las consecuencias naturales de sus actos, lo que los ayuda a tomar conciencia sobre la responsabilidad que tienen. Actuar de acuerdo con el momento del desarrollo del niño también es crucial, ya que cada niño es diferente y la edad influye en su capacidad de entender y cumplir con los límites. Anticipar a los niños lo que se espera de ellos también es útil, por ejemplo, adelantándoles lo que se va a solicitarles. No exponerlos a situaciones que no pueden manejar es otra estrategia importante, como evitar llevarlos a lugares que sabemos pueden generar un berrinche. La pérdida de privilegios puede ser una consecuencia cuando un niño o niña transgrede una regla que conoce, siempre como parte de un acuerdo previo. El "tiempo fuera" en un lugar tranquilo puede ser aplicado cuando un niño no está en condiciones de escuchar, seguido de una reflexión en familia para encontrar soluciones. Ignorar ciertos comportamientos irritantes también puede ser una herramienta efectiva, aunque al principio puede empeorar antes de debilitarse y desaparecer.