1. Informe a los padres de familia, acudientes, docentes y/o directivos del colegio la situación de acoso.
Las directivas y docentes buscarán formas de solucionar las circunstancias generadoras de acoso cibernético de una manera eficaz, por medio del dialogo y la conciliación, bajo el entendiendo que este tipo de conducta es una extensión del acoso escolar.
De continuar presentándose el acoso, el plantel o la familia de la víctima podrá solicitar la intervención del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, por medio de las Defensorías de Familia, y de las autoridades municipales, por medio de las Comisarias de Familia.
Si el matoneo compromete la vida de la víctima, afecta su salud mental, incluye amenazas, lesiona su honra, etc., también puede acudir personalmente a la Policía para solicitar protección.
También es posible la presentación de la denuncia de forma virtual ante la Policía Nacional en la página: clic aquí.
Cuando las conductas generen lesiones en la honra o integridad personal y moral del menor, sus padres podrán presentar directamente una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación, quien se encargará de iniciar un proceso penal.
Si desea más información sobre el acoso cibernético, visite el portal del Centro Cibernético Policial, para recibir más asesoría.
Si se requiere ayuda se puede solicitar a la Defensoría del Pueblo, a la Personería Municipal o a los Consultorios Jurídicos de las universidades.
Las situaciones de acoso cibernético también se pueden poner en conocimiento de las autoridades mediante la plataforma TeProtejo que estudiará el caso y redirigirá la información a las autoridades competentes.
El agresor y su familia también tienen derecho a recibir apoyo por parte del plantel educativo y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar a través del personal especializado en casos de matoneo cibernético.