Preparar previamente todo el material necesario para su examen o para ir al colegio, ayudará a aliviar parte del estrés.
Recuérdale que prepare su mochila y el material que necesite para su examen.
Haz una pequeña lista con ellos de lo que tiene que llevar, e ir tachando lo que ya haya incluido: calculadora, reglas, bolígrafos, lápices, o cualquier otro material escolar que sea necesario para la prueba escrita u oral.
Preparar la ropa que va a ponerse.
Es importante que no vaya con el estómago vacío, si por los nervios no le apetece comer, prepárale algo más ligero que le ayude a mantener su energía: hummus, algo de proteína como huevos cocidos, fruta.
Ayúdales a desconectar antes de dormir.
Si quieren seguir repasando, recomiendales que lo hagan de forma más ligera con otro tipo de ejercicios y técnicas como tarjetas de memoria, o mediante esquemas que hayan preparado durante el estudio.
Practicar el examen completo puede crearles incluso mayor ansiedad en lugar de tranquilizarlos.
Animarlos a que hagan alguna actividad diferente y relajante que les guste: ver su serie favorita o un baño relajante, también les ayudará a frenar la ansiedad pre-examen.
Transmíteles relax y tranquilidad.
Intenta relajarte y estar tranquilo.
No acostarse tarde y evitar las pantallas.
Puedes aconsejar a tus hijos que dejen las pantallas 1 o 2 horas antes de irse a dormir, para descansar la vista y tener una mejor salud del sueño.
Estar presente acompañando a tu hijo, le ayudará a estar calmado.
Recuerda que no se trata de revisar y perseguir todo lo que está haciendo y enfadarte sino hace lo que le aconsejas.
Se trata de acompañarlo, y darle pequeños consejos que le ayuden.