La piroxidina (vitamina B6) se utilizó por primera vez en niños con diagnóstico de "síndrome autista" cuando se observó una mejoría en el habla y el lenguaje en algunos niños como resultado de grandes dosis de B6. Varios estudios publicados intentaron evaluar los efectos de la vitamina B6/magnesio (Mg) sobre diversas características como la comunicación verbal y no‐verbal, las habilidades interpersonales y la función fisiológica, en individuos con autismo. Determinar la eficacia de la vitamina B6 y el magnesio (B6/Mg) para el tratamiento de las respuestas sociales, comunicativas y conductuales de niños y adultos con autismo. La actualización de 2005 incluye un nuevo ensayo (Kuriyama 2002), dando un total de tres estudios incluidos (total n = 33). Un estudio, que usó un diseño cruzado (cross‐over) (Tolbert 1993), no proporcionó los datos suficientes para realizar un análisis. Otro de ellos (Findling 1997) no halló diferencias significativas entre los rendimientos del grupo tratamiento y el grupo placebo después de la intervención con B6 en las medidas de interacción social, comunicación, compulsividad, impulsividad o hiperactividad. El último estudio (Kuriyama 2002) fue impulsado por evidencia de la investigación en epilepsia y se enfocó en un subgrupo de niños con trastornos del desarrollo generalizado (TDG) que presentaron características clínicas similares a aquellos con epilepsia dependiente de piroxidina. Este pequeño estudio (n = 8) sólo midió el CI y el "Cociente social"(CS) y encontró un beneficio estadísticamente significativo para el CI (5,2; IC del 95% = [0,2 a 10,3]) en el grupo tratado, mediante el uso de las puntuaciones de cambio. Debido al pequeño número de estudios, a su calidad metodológica y al pequeño tamaño de las muestras, no se puede recomendar el uso de B6‐Mg como tratamiento para el autismo. La piroxidina (vitamina B6) se utilizó por primera vez en niños con diagnóstico de "síndrome autista" cuando se observó una mejoría en el habla y el lenguaje en algunos niños como resultado de grandes dosis de B6. Durante más de tres décadas, se han informado estudios que investigaron el efecto de la vitamina B6 para mejorar el comportamiento de los niños con trastorno del espectro autista. Los resultados no fueron concluyentes y los tamaños de muestra fueron pequeños. Por lo tanto, actualmente no puede apoyarse el uso de la vitamina B6 para mejorar el comportamiento de los individuos con autismo. Se necesitan investigaciones adicionales que utilicen ensayos más grandes, bien diseñados.