En 2001 la Universidad de Pennsylvania reveló que la terapia conductual y la terapia cognitivo-conductual eran más efectivas que muchos, por no decir todos, los tratamientos que se dedicaban a trastornos de ansiedad, depresión infanto-juvenil y problemas de conducta. Sí, la mejor terapia de psicología para la ansiedad, depresión y los problemas de conducta.
En 2010 un meta-análisis realizado por el Instituto de la Vida en Hartford, EE.UU. dio con unos resultados similares a los encontrados en 2001.
Su investigación encontró que la terapia conductual y la terapia cognitivo-conductual daban lugar a mejores resultados que la terapia psicodinámica en problemas de ansiedad y depresión.
De nuevo, la mejor terapia de psicología para la ansiedad y para la depresión.
En 2014 se ha realizado en la Universidad de Copenhague otro estudio.
En este caso, se comparó la eficacia de la terapia Cognitivo-Conductual y el Psicoanálisis en 70 pacientes con bulimia nervosa.
¿Los resultados?
Partiendo del “veredicto del pájaro Dodo”, tanto una terapia como la otra deberían haber sido igualmente efectivas ya que se había controlado el resto de variables perturbadoras.
No obstante, una vez más, el mejor tratamiento psicológico -esta vez en trastornos de la conducta alimentaria- fue la Terapia Cognitivo-Conductual, destacándose como más efectiva.
Por tanto, podemos afirmar que existe una diferencia más allá de los factores citados por Rosenzweig...
¡y el tipo de terapia es también determinante!
El tratamiento psicológico por excelencia que mejores resultados tiene es, de entre todos los tipos de terapias psicológicas existentes, el que trabaje desde un modelo cognitivo-conductual.