La psicoterapia de grupo es un tratamiento en el que un terapeuta une en una misma sesión a un conjunto pequeño de personas con problemas emocionales que suelen ser similares para conseguir que cada uno exprese sus preocupaciones y se ayuden unos a otros, bajo su moderación profesional.
El terapeuta reúne entre cinco y doce personas para formar un grupo cuyo objetivo es conversar de forma honesta y espontánea.
El terapeuta interviene como un guía y moderador.
Gracias a la interacción del grupo, se consigue la modificación de conductas de los pacientes y una mejoría en sus relaciones interpersonales.
Además, a lo largo de las sesiones y con el apoyo del terapeuta, las personas se van animando a expresar sus emociones y aprendiendo a empatizar y escuchar las emociones ajenas.
Además de escuchar y hablar, el psicólogo puede pedir a los miembros del grupo que intercambien personajes, revivan situaciones del pasado y otras dinámicas específicas con el fin de que las personas se sientan cómodas para expresar sus emociones.
Este tipo de psicoterapia se centra en las interacciones y vínculos que surgen en el grupo y es un método que busca dar herramientas a las personas para encontrar soluciones a sus problemas o conflictos psicológicos y emocionales.
El objetivo es lograr un crecimiento personal, equilibrio emocional y potenciación de las habilidades sociales.
El objetivo de la terapia de grupo es que las personas potencien entre sí el cambio de conductas y hábitos deseados para resolver determinado conflicto o trauma.
En muchos casos se recomienda para romper el aislamiento al que la persona recurre cuando presenta malestar emocional y psicológico.
Cuando los cambios se producen en grupo, en la mayoría de los casos son modificaciones más estables que perduran en el tiempo.