Algunas de las motivaciones que te mueven a elegir una profesión u oficio pueden estar relacionadas con tus metas, habilidades, valores y pasiones, para identificar áreas de estudio que te resulten gratificantes y acordes con tu personalidad y objetivos. Entre todos tus gustos hay alguna o algunas actividades que sobresalen, te impulsan y motivan a realizarlas, que no puedes dejar de hacerlas o interesarte por ellas y que, al llevarlas a cabo, te sientes en armonía, estas son tus pasiones. La intersección de cuatro elementos: lo que amas, lo que se te da bien, lo que el mundo necesita y lo que puede ser remunerado, también puede influir en tus decisiones. También debes considerar cómo aplicarías tus fortalezas en tu futura carrera y cómo pueden contribuir a tu éxito profesional. Del mismo modo, debes ubicar aquellas cosas que te cuestan más trabajo hacer o que sientas que no son para ti con el fin de descartar opciones. La búsqueda de oportunidades para obtener experiencia directa en campos que te sean llamativos o similares a través de pasantías, programas de voluntariado o empleos a tiempo parcial, también puede ser una motivación. Explorar tus intereses y participar en actividades extracurriculares, talleres o cursos que te permitan explorar diferentes áreas de conocimiento o profesionales y descubrir nuevas pasiones, puede ser otra motivación. La orientación vocacional y la investigación del mercado laboral para las carreras que te interesan, también pueden influir en tus decisiones. La búsqueda de estabilidad económica y la oportunidad de hallar una profesión que te aporte satisfacción personal, te permita destacar en tus destrezas, contribuya al bienestar de los demás, también pueden ser motivaciones. La confianza en tu intuición y la búsqueda de una carrera que te entusiasme y te haga sentir emoción por tu futuro profesional, también pueden influir en tus decisiones. La oportunidad de desarrollar habilidades deportivas, artísticas y de liderazgo, también puede ser una motivación. La búsqueda de una comunidad educativa comprometida con tu éxito y preparada para guiarte hacia un brillante futuro, también puede ser una motivación.