La Danza Movimiento Terapia (DMT), es un tipo de psicoterapia y es parte de las llamadas Terapias Creativas – Musicoterapia, Arteterapia y Dramaterapia. Se define como el uso psicoterapéutico del movimiento dentro de un proceso que persigue la integración psicofísica (cuerpo-mente) del individuo. Trabaja con las emociones a través del cuerpo, del movimiento, y del proceso creativo. Danzar ha sido y será poderoso... lo hacemos todo el tiempo, la mayoría de las veces sin consciencia de ello: danzamos coreografías improvisadas, originales y, a la vez, compelidamente repetitivas... Una sobre otra, se diseñan y rediseñan las danzas. Se busca combinar la palabra (expresión verbal) con el movimiento y el juego creativo. Podemos trabajar con materiales que estimulan el movimiento (pelotas, telas, cuerdas, etc.), con materiales plásticos (como tinta, ceras, rotuladores, arcilla), o sin nada, solo con el movimiento. No hace falta tener experiencia: entendemos que el movimiento empieza con la respiración. Así que uno puede empezar con el "baile" del aire entrando y saliendo del cuerpo. En general trabajamos en cada sesión con las siguientes fases: Primer momento verbal, de tomada de consciencia de nuestro estado psicofísico. “Calentamiento”, donde exploramos las posibilidades de movimiento y preparamos el cuerpo. Momento libre. Se desarrollan las temáticas identificadas en las fases 1 y 2. Reflexión, un momento para integrar la experiencia creativa y espontánea. Cierre, prepararse para el fin de la sesión. Al inicio generamos junt@s un espacio seguro y acogedor, dónde podrás abrirte, nombrar lo que te duele, te cuesta y necesitas. Poco a poco este espacio pasará a ser como un “espacio de pruebas” donde probaremos diferentes estrategias derivadas de la Terapia Somática, del Movimiento Auténtico, del Internal Family Systems y de las terapias creativas. En esta reflexión creativa podrás “jugar” representando tus elecciones, crisis, relaciones, etc. gráficamente, con objetos, con tu cuerpo. Todo ello te ayudará a entender cómo te has construido en función de las circunstancias que has vivido. Cualquier síntoma o malestar tiene un SENTIDO y comprenderlo es el primer paso para el cambio.