Se busca combinar la palabra con el movimiento y el juego creativo.
Podemos trabajar con materiales que estimulan el movimiento, con materiales plásticos, o sin nada, solo con el movimiento.
No hace falta tener experiencia: entendemos que el movimiento empieza con la respiración.
Así que uno puede empezar con el "baile" del aire entrando y saliendo del cuerpo.
En general trabajamos en cada sesión con las siguientes fases:
Primer momento verbal, de tomada de consciencia de nuestro estado psicofísico.
“Calentamiento”, donde exploramos las posibilidades de movimiento y preparamos el cuerpo.
El terapeuta puede conducir el movimiento, o proponer una música, un trabajo de relajación o juegos, dependiendo de la necesidad de la persona/grupo.
Momento libre.
Se desarrollan las temáticas identificadas en las fases 1 y 2.
Según el momento del proceso psicoterapéutico, puede ser más o menos dirigida.
Reflexión, un momento para integrar la experiencia creativa y espontánea.
Trabajamos con lo verbal, sea en la forma de charlas o en la forma de textos.
Cierre, prepararse para el fin de la sesión.
Al inicio generamos junt@s un espacio seguro y acogedor, dónde podrás abrirte, nombrar lo que te duele, te cuesta y necesitas.
Poco a poco este espacio pasará a ser como un “espacio de pruebas” donde probaremos diferentes estrategias derivadas de la Terapia Somática, del Movimiento Auténtico, del Internal Family Systems y de las terapias creativas.
En esta reflexión creativa podrás “jugar” representando tus elecciones, crisis, relaciones, etc. gráficamente, con objetos, con tu cuerpo.
Todo ello te ayudará a entender cómo te has construido en función de las circunstancias que has vivido.
Cualquier síntoma o malestar tiene un SENTIDO y comprenderlo es el primer paso para el cambio.