Meditación y visualización
Concéntrate en la respiración
Cierra la puerta, coloca un temporizador en 3 a 5 minutos y busca un lugar cómodo para sentarte.
Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración.
A medida que inhalas, piensa en cómo se inflan tus pulmones, se expanden tus costillas y el aire se mueve a través de las fosas nasales.
A medida que exhalas, piensa en cómo se desinflan tus pulmones y la respiración sale rápidamente por las fosas nasales.
Si tu mente comienza a vagar, repítete con calma "pensando" y vuelve a prestar atención a tu respiración.
Visualiza el éxito
Programa un temporizador en 3 a 5 minutos.
Busca un lugar cómodo para sentarte.
Cierra los ojos e imagina que las cosas salen bien.
Visualízate sintiéndote preparado y con las cosas bajo control mientras te sientas para tu evaluación, abriendo el marcador en tu partido de fútbol u obteniendo el papel protagónico de la obra de teatro escolar.
La visualización no reemplaza a la preparación.
Pero puede ayudarte a sentirte confiado y a manejar los pensamientos negativos que a veces aparecen con el estrés.
Respiración
La respiración es una de las partes más importantes del yoga.
Respirar rítmicamente durante las posturas de yoga puede ayudarte a sacar el máximo provecho de la postura.
Pero también puede hacerte bien practicar ejercicios de respiración aunque no estés haciendo yoga.
Tal vez te parezca extraño practicar respiración, porque es algo que hacemos naturalmente en todos los momentos de nuestra vida.
Pero cuando las personas están estresadas, la respiración suele ser más superficial y más rápida.
Prestar atención a la forma en la que estás respirando puede ayudarte a notar cómo te estás sintiendo; podría darte una pista de que estás estresado aunque no te des cuenta.
Por eso, comienza por prestar atención a la forma en la que estás respirando; después, concéntrate en hacer que la respiración sea más lenta y más profunda.
Intenta practicar estos ejercicios de respiración:
Respiración abdominal
La respiración abdominal te permite concentrarte en llenar totalmente los pulmones
Es una excelente forma de contrarrestar la respiración superficial y con estrés:
Siéntate en una posición cómoda, con una mano en el abdomen.
Con la boca cerrada y la mandíbula relajada, inhala por la nariz.
Al inhalar, permite que el abdomen se expanda.
Imagina que la parte inferior de tus pulmones se llena primero y que después lo hace el resto de los pulmones.
A medida que exhalas lentamente, imagina que el aire sale de los pulmones y permite que el abdomen se aplane.
Hazlo entre 3 y 5 veces.
Este tipo de respiración puede ayudarte a relajar los nervios antes de una evaluación, de un partido o incluso antes de irte a dormir.
Respiración alternando las fosas nasales
Esta técnica de respiración puede ayudarte a sentirte más equilibrado y tranquilo:
Siéntate en una posición cómoda.
Coloca el pulgar de la mano derecha sobre la fosa nasal derecha.
Coloca el dedo índice y medio hacia abajo para dejar la zona libre.
Con el pulgar derecho tapando suavemente la fosa nasal derecha, exhala suavemente por la fosa nasal izquierda, mientras cuentas hasta 5.
Ahora, sin quitar el pulgar derecho de la fosa nasal derecha, inhala suavemente por la fosa nasal izquierda y cuenta hasta 5.
Levanta el pulgar, usa el dedo anular para tapar la fosa nasal izquierda y exhala por la fosa nasal derecha mientras cuentas 5 veces.
Después inhala por la fosa nasal derecha mientras cuentas lentamente hasta 5.
Vuelve a poner el pulgar sobre la fosa nasal derecha.
Quita el dedo anular de la fosa nasal izquierda y vuelve a repetir todo el proceso; exhala por la fosa nasal izquierda mientras cuentas hasta 5 y después inhala por la fosa nasal izquierda mientras cuentas hasta 5.
Continúa respirando de esta forma (exhalar, inhalar y cambiar de lado) durante otros tres ciclos.