Para establecer metas para el 2025, es importante comenzar haciendo un balance del año que se va, reconociendo tus aprendizajes y priorizando lo que verdaderamente importa.
Toma una hoja o archivo en blanco y responde preguntas como ¿Qué momentos definieron mi 2024?, ¿Qué desafíos me encontré?, ¿Cómo pude superarlos?, ¿Qué logros me enorgullecen?, ¿Cómo impacté positivamente en mi comunidad?, ¿Qué iniciativas o causas respaldé?, ¿Qué habilidades nuevas aprendí?, ¿En qué aspectos observo mayor evolución personal?, ¿Qué quiero llevar conmigo al 2025?, ¿Qué quiero dejar atrás?, ¿Qué sueños postergados merecen una nueva oportunidad?.
Define objetivos personales, profesionales y de impacto social, abordando tus metas desde diferentes perspectivas para crecer en lo personal, avanzar en lo profesional y contribuir positivamente a tu entorno.
Crea una tabla con columnas para metas personales, profesionales e de impacto social, e incluye preguntas como ¿Qué quiero lograr este año en esta área de mi vida?, ¿Por qué es importante para mí?, ¿Qué recursos necesito?.
Desarrolla cada objetivo dándoles estructura y claridad para convertirlos en acciones concretas, desglosándolos en formato de objetivo, por qué es importante, cómo lo voy a lograr, y plazo.
Imagina tus metas como una escalera, define tu meta final del año y desglosa los hitos trimestrales, acciones mensuales, pasos semanales y hábitos diarios.
Visualiza el impacto que quieres generar, imagina cómo será tu vida y tu entorno una vez que logres lo que te propones, y crea un tablero de visión con imágenes y palabras que representen tus metas y el impacto positivo que deseas lograr.