Tómate tu tiempo. Conócete.
Para lograrlo, pasa tiempo de calidad contigo mismo.
Te recuerdo que todas las respuestas las tienes tú, así que aprende a escucharte y una buena manera es practicando el mindfulness, la meditación, hacer mandalas… para ser consciente de ti mismo, de las otras personas y de tu entorno.
Disfruta y practica la contemplación.
Aprecia cada pequeña cosa que sucede en tu vida, los pequeños y grandes placeres que dan sentido a tu vida: practicar un deporte, una comida, pasar el tiempo con un ser querido, ver un museo…
Busca modelos de personas felices.
Lee libros, escucha audios, ve vídeos… de personas que expresen su felicidad y su sentido de vida y aprende y observa cómo lo hacen.
Conéctate con el Amor al otro.
Las personas que amamos son una inspiración constante para vivir y ser mejores.
Busca personas que vayan en tu dirección.
Conoce gente que sientan ganas de vivir, que sientan orgullo de lo que hacen, que sientan que su vida es plena… Podréis apoyaros y crecer antes juntos.
Sal de tu zona de confort.
Haz cosas diferentes, crea nuevas rutinas, ponte nuevos retos que te aporten nuevas emociones… nuestro cerebro necesita estimulación y nuevas experiencias.
Crea rutinas, hábitos, rituales o acciones que te aporten una mayor calidad de vida.
Cuídate.
Sigue una alimentación sana, haz ejercicio, quítate adicciones (fumar, beber…), sal de excursión a la naturaleza, vete a dormir a una hora prudente… tu bienestar mejorará notablemente.
Soluciona todo lo que pueda estar haciéndote sentir infeliz.
Chequea tus relaciones y pon los límites que necesites o directamente, sepárate de las personas tóxicas o por las que sufres.
Chequea tus actividades y observa el grado de disfrute que obtienes de cada una y si puedes eliminar o dedicar menos tiempo a las que no te gusten o te provoquen malestar realizarlas.
Crea rutinas motivadoras para ti y rodéate de gente que te potencie y sume tu felicidad.
Lucha por algo que realmente te merezca la pena y marca tus prioridades.
¿Cuáles son las 5 cosas que tienes o que quieres tener más importantes para ti?
Centra la mayor parte de tu tiempo en hacer actividades que vayan encaminadas a la conservación o a la obtención de cada una de estas prioridades.
Busca el por qué luchas cada día de tu vida para que tu motivación no desfallezca.
Sigue el camino que marca tu corazón para saber dónde quieres llegar.
Actúa.
Todo lo que puedas aprender de la vida no sirve absolutamente de nada si no aplicas las enseñanzas a todos los días de tu vida.