Las estrategias de regulación emocional se asocian a aquellos comportamientos que utilizamos las personas para gestionar las emociones internas que se asocian al malestar o la ansiedad.
Consiguiendo llegar a un estado de calma tanto a nivel físico como mental.
Técnicas asociadas con la mente:
-Mindfulness: también conocido como método de meditación.
– Pensamiento productivo: conjunto de técnicas gracias a las cuales podemos neutralizar esas ideas negativas que rondan por nuestro subconsciente y sustituirlas por un dialogo constructivo interno.
– Cambio en las creencias: estas medidas hacen hincapié en la raíz de los problemas.
Eliminando los limites y creando nuevas creencias constructivas más adecuadas a la situación actual.
En lo referente al cuerpo, debemos ser capaces de optimizar al máximo nuestra forma física, puesto que es el eje primordial en el que se sustentan las emociones y su gestión.
– Técnicas de relajación muscular: la relajación promueve la producción de endorfinas y, por tanto, la generación de sentimientos positivos.
– Cambio de postura: tomar consciencia de nuestros patrones de comportamiento postural y modificar aquellos que no sean del todo recomendables por posturas más sanas que potencien emociones beneficiosas.
– Respiración consciente: saber controlar las reacciones mediante el ejercicio de una relajación eficaz y lúcida,
Las conductas podemos encuadrarlas en el ámbito de la acción.
Y para que estas reporten aspectos positivos podemos hacer lo siguiente:
– Cambio de actividad: en el caso de estar llevando a cabo una tarea que nos está produciendo sensaciones negativas, ser capaces de detener esas emociones negativas para lograr un cambio en tu actitud y que te motive a continuar.
– Hábitos emocionalmente saludables, como por ejemplo dedicar una parte de tu tiempo a realizar actividades que te gustan.
Tu predisposición será mayormente positiva a la hora de enfrentarte a cualquier situación al encontrarte en un estado beneficioso para ti.
Y, por último, pero no menos importante la comunicación.
De hecho, lograr una expresión saludable de nuestros deseos y emociones es fundamental.
Al igual que conseguir convertirnos en seres asertivos, es decir, ser capaces de expresarnos con respeto en todo momento hacia el resto.
Pero, también con uno mismo.