Si queremos empezar a sumergirnos en el mundo de la expresión emocional, lo primero sería ver cuanto somos de conscientes de lo que nos pasa.
Para aumentar la autoconsciencia emocional será fundamental que sepamos que limitaciones actuales tenemos a la hora de comunicar emociones, este podría ser el primer paso para tomar acción y ver que aspectos podríamos cambiar.
Si queremos aprender a comunicar nuestras emociones de manera efectiva, tendremos que usar un lenguaje claro y preciso, pide por esa boca lo que necesitas, no somos adivinos, no podemos leerte la mente ni averiguar que es lo que quieres sino lo dices.
Una cosa es expresar sentimientos y otra es acusar o culpar.
Tú tienes tu opinión, pero puede que la otra persona tenga otra, no por eso tienes que atacarle acusándole e intentando hacerle sentir culpable para ganar la discusión.
Para tener un buen músculo emocional será importante tener empatía y entender el punto de vista del otro, por eso es importante desarrollar la escucha activa, que en pocas palabras sería la capacidad de escuchar sin juzgar a una persona.
Si queremos compartir y recibir emociones nuestras y de los demás, no es lo más aconsejable cortarles cuando hablan, interrumpirles para dar nuestra opinión, juzgarles cuando algo ‘’no nos parezca bien’’.
La escucha activa y la empatía, pueden ser entrenadas en consulta, al igual esto te cuesta a día de hoy, pero tranquilo, con compromiso y practica podemos incluir estas buenas acciones en nuestro repertorio para la vida.
Ante un conflicto, las emociones están a flor de piel, no es una situación cómoda y genera una tensión que se palpa en todas las partes implicadas.
Por eso, es tan importante mantener el respeto, buscar un entendimiento mutuo y buscar una solución constructiva.
Quizás, en el momento, ‘’en caliente’’, no sea el momento idóneo para abordar un asunto importante y posponer esa resolución para otro instante donde las partes estén más calmadas sea la mejor opción.
Si tu comunicación emocional no es la más adecuada, busques ayuda para mejorarla, ya que desde que naces hasta que fallezcas vas a estar comunicando, quieras o no, así que por la cuenta que nos trae, mejoremos este aspecto de nuestra vida si vemos que fallamos, por nosotros y por la gente de nuestro alrededor.
Mejorarás tu calidad de vida si mejoras tus emociones.