Construye una actitud de confianza mental. Cuando tu voz interior diga: "No puedo" o "No soy capaz", reentrénala a decir: "Puedo", "Soy capaz". También te podrías decir "Sé que puedo aprender (o hacer) esto si pongo toda mi atención". Sé bondadoso contigo mismo cuando te compares con los demás. Despréndete de las dudas sobre ti mismo. Corre riesgos seguros. Inscríbete en el consejo escolar de tu centro de estudios, preséntate como voluntario para ayudar en un proyecto de venta de pasteles, o preséntate para formar parte de un equipo o para participar en un espectáculo. Levanta la mano en clase más a menudo. Habla con ese chico tan atractivo de la clase de ciencias. Desafíate a hacer algo que está fuera de tu zona de confort habitual. Elije algo que te gustaría hacer solo si tuvieras más seguridad en ti mismo. Date un empujoncito y hazlo. Una vez que lo hayas hecho, elije algo más y pruébalo; y sigue repitiendo este mismo proceso. Tu seguridad irá creciendo con cada nuevo paso que des hacia delante. Reconoce tu talento y deja que brille. Nos enseñan que trabajemos duro para mejorar nuestros puntos débiles. A veces, es importante, como cuando sacamos malas notas en el colegio y nos damos cuenta de que nos hemos de esforzar más. Pero no permitas que el hecho de trabajar tus puntos débiles te impida mejorar todavía más aquello que ya haces bien. Haz lo que corresponde. Estudia. Haz las tareas y trabajos escolares. Prepárate para las clases, los exámenes y las pruebas. Muéstrate tal como eres. Deja que los demás te vean tal y como eres, con tus errores, tus inseguridades y todo lo demás. Es más fácil superar una inseguridad cuando no sentimos que la debemos ocultar. Asuma y acepta tus peculiaridades en vez de intentar ser como otra persona o de actuar de una forma que no es la tuya. Hace falta valentía y seguridad en uno mismo para ser auténtico. Pero, cuanto más auténticos seamos, más seguros de nosotros mismos nos volveremos. La confianza en nosotros mismos aumenta nuestra autoestima. Persevera El nivel de seguridad en uno mismo nos sube y baja a todos, hasta a la gente que parece más segura. Si algo repercute negativamente en tu seguridad en ti mismo, sé comprensivo contigo mismo. No te critiques a ti mismo. Aprende de lo que ha ocurrido, piensa en cómo podrías hacerlo mejor y recuérdalo para la próxima vez. Habla sobre lo que te ha ocurrido con alguien a quien le importes. Luego, recuérdate a ti mismo tus puntos fuertes y todo lo que has conseguido hasta ahora. ¡Y vuelve a tu vida de todos los días!