Las relaciones sociales de apoyo contribuyen al bienestar emocional de las personas, propiciando diferentes habilidades que ayudan al mejoramiento en la calidad de vida y empoderamiento de cada individuo a nivel personal.
Estas habilidades generalmente se desarrollan desde la infancia, siendo las primeras interacciones sociales las que contribuyen al fortalecimiento emocional del ser humano.
Los seres humanos por naturaleza son seres sociales, lo que quiere decir que necesitan de interacciones para poder crecer y desarrollarse adecuadamente en un núcleo específico,
Por ello es importante poder crearlas de una manera genuina y no impuesta, ya que al vinculamos emocionalmente en un contexto social este permite que podamos aprender nuevas estrategias o recursos que a lo largo de la vida se utilizarán,
como por ejemplo en la toma de decisiones, la regulación y expresión emocional, contribuyendo a un adecuado funcionamiento del individuo.
Cuando la persona toma la evitación social como medio de afrontamiento emocional, lo que está generando es que se mantenga la dificultad central, ya que no hay nada mejor que poder contar con personas que puedan ser soporte emocional en un momento difícil.
Es común que personas con ansiedad o depresión, utilicen el aislamiento social como medio de evitación del malestar, sin embargo, estudios han demostrado que cuando se tiene vínculos afectivos estables, las personas que padecen algún tipo de dificultad emocional, pueden afrontar y generar bienestar a largo plazo.
Por ello la invitación desde este blog es a aprender a cultivar relaciones sanas y efectivas, que puedan ayudar en el mantenimiento del bienestar emocional de la persona,
si en algún momento evidencia que puede estar teniendo dificultades para entablar relaciones y no sabe cómo afrontarlo, no dude contactar a un profesional especializado que le pueda ayudar en el entrenamiento de habilidades sociales que a largo plazo contribuirán en su bienestar individual.