Educar en la resiliencia a niños y adolescentes es enseñarles a buscar respuestas a sus problemas.
El objetivo es que nuestros hijos y alumnos no escondan la cabeza, como hace un avestruz, cada vez que se encuentren con una adversidad, sino que tengan la valentía de enfrentarse a ella.
Fomentar la resiliencia es fundamental desde la infancia.
Y es que, en el camino hacia la edad adulta, esta habilidad va haciéndose cada vez más necesaria, sobre todo en una época de tantos altibajos como la adolescencia.
La gran pregunta es cómo educar a los niños y adolescentes para que sean capaces de desarrollar la resiliencia.
Es recomendable seguir estos consejos:
1. Dialoga con tus hijos.
Pregunta y escucha lo que tienen que contarte.
Si han discutido en el colegio, averigua cuáles han sido las razones.
2. Deja que tomen sus propias decisiones.
Cuando conozcas el problema, no les sirvas la solución en bandeja.
Tu papel es ayudarles a encontrar una respuesta a la situación, pero deben ser ellos quienes finalmente decidan el camino que quieren tomar.
3. Fortalece su autoestima.
Cuando un niño o adolescente no sabe quererse pierde la confianza en sí mismo.
Recuerda a tus hijos sus cualidades y no solo sus errores.
Si fomentas su seguridad se sentirán más capacitados para tomar decisiones y enfrentarse a cualquier problema.
4. Incúlcales el valor de la amistad.
En los momentos difíciles, tener al lado a gente que te quiere siempre es de ayuda.
5. Anímalos.
Por muy adversa que sea la situación, el mundo sigue adelante.
6. Fomenta el optimismo.
A veces, cuando tenemos un problema solemos pintarlo todo negro.
A los niños y adolescentes también les ocurre.
En este sentido, hay que hacerles ver que siempre hay una parte positiva de todo.