Es importante organizarse y distribuir el tiempo de todos los integrantes del equipo teniendo en cuenta sus habilidades y capacidades y también es buena idea ir intercambiando tareas que requieran de un mayor esfuerzo y concentración con otras grupales o en las que necesitemos por ejemplo hacer uso de nuestra imaginación y nuestra creatividad.
Establece prioridades, si queda algún detalle por perfilar o algún fleco suelto que sea de algo no demasiado relevante para el conjunto del proyecto, como suele decirse cuanto más azúcar más dulce pero no hay que obsesionarse en pequeños detalles sino priorizar el proyecto en sí.
Evita distracciones, en un formato tan reducido como el hackathon evitar distracciones es fundamental, alejarse del móvil y de las notificaciones del WhatsApp o Instagram nos ayudará a no perder el foco y a sentir que avanzamos y estamos aprovechando el tiempo.
Confía en ti y en tu equipo, durante el hackathon el tener una actitud optimista y positiva nos puede ayudar a lograr nuestros objetivos, si no te consideras capaz de emprender la tarea, es imposible que tengas las fuerzas necesarias para llevarla a cabo.
Visualizar el éxito es importante para alcanzarlo, además en esta ocasión el éxito está solo a 24 horas.
Hacerte la pregunta ¿qué es lo peor que podría pasarme?, te ayudará a relativizar y a darte cuenta de que nada es tan grave como parece.
Es importante hacer un buen papel en el hackathon pero al fin y al cabo es una competición para aprender y disfrutar.
Antícipate a los posibles problemas y ata todo lo que puedas tener atado, muy relacionado con el consejo anterior, trata de pensar alternativas a posibles problemas que puedan surgir.
No olvides, por ejemplo, meter en tu mochila el cargador de tu portátil, despejar tu escritorio virtual o tener a mano las contraseñas que puedas necesitar.
En la medida de lo posible, prepara el ambiente de trabajo, una buena iluminación y temperatura de la sala de trabajo, el llevar ropa cómoda y que nos haga sentir agusto, llevar nuestro propio ratón o cualquier elemento con el que trabajemos habitualmente hará que rindamos al máximo.
Aprovecha las pausas, no hay nada que nos haga sentir mejor que reirnos o pasar un momento divertido, tu canción favorita, un vídeo que te ponga de buen humor, un rato de conversación relajada con tus compañeros…
Recargar pilas aunque sea cinco minutos con estas actividades nos hará ver nuestra labor desde otra perspectiva.
Haz ejercicios de relajación o pequeñas actividades físicas, un poco de meditación o mindfulness, unos ejercicios de respiración, unos estiramientos… ayudan a sentir que tenemos el control de lo que sucede a nuestro alrededor y disminuyen nuestros niveles de estrés y ansiedad.