La Organización Mundial de la Salud ha apoyado que se incorpore la medicina tradicional, como el yoga, la acupuntura o la meditación, en la atención sanitaria siempre que esté respaldada por evidencia científica. Incorporar la medicina tradicional a la corriente principal de la atención sanitaria, de forma adecuada, eficaz y, sobre todo, segura, basándose en las pruebas científicas más recientes, puede ayudar a colmar las lagunas de acceso de millones de personas en todo el mundo. La medicina tradicional puede desempeñar un papel importante y catalizador para alcanzar la cobertura sanitaria universal. La medicina tradicional está muy arraigada en muchas partes del mundo, donde desempeña un papel importante en la cultura, la salud y el bienestar de muchas comunidades. De hecho, en algunos países representa una parte significativa de la economía del sector sanitario, y para millones de personas de todo el mundo es la única fuente disponible de atención sanitaria. Natural no siempre significa seguro, y siglos de uso no son garantía de eficacia. Por tanto, deben aplicarse el método y el proceso científicos para aportar las pruebas rigurosas necesarias para la recomendación de medicinas tradicionales en las directrices de la OMS. El avance de la ciencia en medicina tradicional debe atenerse a las mismas normas rigurosas que en otros campos de la salud. Cualquier recomendación que haga la OMS debe basarse en conocimientos científicos independientes. Y esto es muy importante también para la integración de los tipos tradicionales y en los sistemas sanitarios regulares, debe hacerse de forma adecuada. Esto puede requerir una nueva forma de pensar sobre las metodologías para abordar estos enfoques más holísticos y contextuales y proporcionar pruebas que sean lo suficientemente concluyentes y sólidas como para dar lugar a recomendaciones políticas.