Haz ejercicio, escoge el tipo de ejercicio que prefieres practicar.
Puedes pasear o correr, este ejercicio te aportará muchos beneficios físicos y psíquicos, sin necesidad de gastar dinero.
Además, te producirá una cierta sensación de libertad.
Come de manera equilibrada, la alimentación ejerce una influencia fundamental en tu estado de ánimo, por ejemplo, si no tomas suficientes proteínas te costará más segregar endorfinas.
Intenta dormir mínimo 7 h, es el tiempo necesario para el cuerpo y la mente se reparen y vuelvan a estar como nuevos.
Practica Yoga, Pilates, técnicas de relajación como meditación guiada, 'mindfulness', visualización, "relajación progresiva de Jacobson", cromoteràpia, aromaterápia, musicoterápia, practicando estas actividades te desaparecerán las contracturas musculares y experimentarás una sensación de bienestar y relajación profunda.
Exprésales tus emociones a las personas que te transmitan más confianza, expresar los sentimientos o pensamientos difíciles te sacarán un peso de encima y tu estado anímico mejorará notablemente.
Intenta ver las cosas positivas que te rodean y utiliza palabras amables para transmitirlas, sé agradecido, aprende a perdonar y a olvidar, tendrás una vida más tranquila, sin rencor acumulado.
Disfruta de las pequeñas cosas del día a día, intenta huir de la rutina y el aburrimiento, deja siempre una puerta abierta a nuevos proyectos.
Si no hay nadie cerca a quién puedas recurrir para "desahogarte" empieza a escribir, es una buena manera de liberar los pensamientos negativos, expresa tus sentimientos y emociones escribiendo.
El sol es el antidepresivo por excelencia, busca lugares soleados para que tu cerebro siga segregando la hormona de la felicidad: la playa, la montaña, observa detenidamente todo el que te rodea en el lugar que decidas estar.
Si notas que empiezas a sentirte triste o ansioso, puedes poner en práctica actividades que sabes que en estado de estabilidad emocional te hacen sentir bien, quizás no tienes ganas de retomarlas en estos momentos, pero reflexiona en el resultado que obtenías cuando las ponías en práctica.
Formar parte de un grupo suele tener resultados satisfactorios y hacer actividades ayuda a mantenerte sano y prevenir posibles estados de depresión, por lo tanto, viaja, pasea, queda para cenar, para ir al cine con algún grupo.
Inscríbete a un voluntariado, hará que aumente tu autoestima, ayudar a otros comporta una sensación de bienestar físico, emocional e intelectual.
Haz cosas que te apetezcan y que te hagan sentir mejor, por ejemplo, con un masaje relajante o con una ducha caliente, los nervios de tu piel liberarán endorfinas.
Acariciar a tu perro o gato, te puede hacer sentir muy bien, te puede ayudar a hacer que te sientas acompañado, enfocando toda la atención hacia ella, los animales proporcionan amor incondicional, y pueden ser útiles en momentos de menos ánimo.
Registra todas las actividades que realizas a lo largo del día, es importante para valorar los buenos momentos del día y hacer un esfuerzo para cambiar los menos buenos.
Rie y sonríe, y si no encuentras ningún motivo para reír, apúntate a talleres de risoterápia: reír es, sin duda, uno de los factores que más incrementa nuestros niveles de endorfinas, la risa hace que tu ánimo aumente y tengas una perspectiva de la vida más sencilla, sin agobiarte por problemas o situaciones desagradables.