El arte se convierte así en el medio idóneo para transmitir emociones y sentimientos. Utilizar cualquiera de las disciplinas artísticas como medio de expresión puede ayudar a descubrirse a sí mismo, a sobreponerse a problemas o a tomar decisiones para continuar hacía delante. El color o los trazos utilizados en los cuadros, la melodía o el ritmo de una canción, o el empleo de los espacios en arquitectura reflejan los sentimientos del autor como por ejemplo el equilibrio, la tristeza, la alegría o la placidez. El arte fomenta las reacciones emocionales en las personas que disfrutan de él. Del mismo modo también favorece el desarrollo de la imaginación y en relación a esto, la capacidad de reflexión y de comunicación, así como la creatividad. Llorar viendo una película, sentir alegría al escuchar una canción o permanecer abstraído delante de un cuadro son algunos de los sentimientos que puede generar una representación artística. Las emociones que genera el arte son percibidas de manera intensa porque cuando se está frente a una representación artística esta se concibe como algo real, es decir se vive en primera persona. Emplea el arte para expresar tus sentimientos, te ayudará a sentirte mejor, a conocerte a ti mismo y a ser más feliz, pues produce un aumento de la autoestima y la resilencia.