Las actividades culturales y artísticas promueven una buena salud, mejoran las enfermedades físicas y mentales, aportan beneficios en nuestro bienestar interior y apoyan a los tratamientos sanitarios desde otra perspectiva.
El arte puede influir positivamente en nuestra salud y bienestar integral en todas las etapas de nuestra vida y en diferentes formas.
La música, la pintura, el baile, la lectura o el teatro son sólo algunas de las formas en las que podemos experimentar en primera persona o vivir a través de otros los beneficios que estos suponen a nivel cognitivo, emocional y físico.
Llevar el arte a la vida de la gente a través de actividades como bailar, cantar, ir a museos y conciertos ofrece una dimensión adicional sobre cómo podemos mejorar la salud física y mental.
Los ejemplos citados en este innovador informe muestran las formas en que las artes pueden abordar complejos problemas de salud como la diabetes, la obesidad y la mala salud mental.
La versatilidad y adaptabilidad de las diferentes formas artísticas permiten el acceso a diferentes culturas y personas.
De esta manera pueden ser una herramienta potente para implicar y potenciar el bienestar y la inclusión de grupos minoritarios o con dificultades en su socialización.
En la arteterapia lo que es relevante es el proceso creativo y todo lo expuesto en él, más allá del producto final y la belleza estética de la obra.
Se nutre la expresión emocional, inconsciente y psíquica de la persona con el objetivo de transformar sus barreras y limitaciones y potenciar la creatividad, autoestima y empoderamiento personal.
La terapia artística, o arteterapia, se aplica en distintas áreas como la rehabilitación, educación y la salud mental ya que se muestra como un método muy efectivo en personas con dificultades sensoriales, físicas, motoras o de adaptación social.
La Organización Mundial de la Salud valorando todos los beneficios comentados, pide a los Gobiernos de los distintos países aplicar políticas que mejoren la colaboración entre los sectores sanitarios y artísticos.
Concluimos así la fuerza del arte para cambiar y mejorar nuestras vidas desde una perspectiva sanadora y beneficiosa para nuestra salud a todos los niveles.
Disfrutemos de la cultura a la vez que nutrimos nuestro bienestar.