La terapia EMDR es un modelo de psicoterapia complejo que consta de un protocolo compuesto por ocho fases. En la cuarta fase (la de desensibilización), se solicita al paciente que acceda al recuerdo traumático mientras realiza estimulación bilateral mediante movimientos oculares (o bien utilizando su correspondiente modalidad auditiva o táctil). Nuestro sistema nervioso posee un sistema natural de curación y ante situaciones adversas el cerebro procesa la información perturbadora, transformando los recuerdos en aprendizajes. A pesar de que procesamos la información perturbadora de forma automática e inconsciente a lo largo de todo el día, este procesamiento se produce, en su mayor parte durante el sueño REM. Durante el proceso psicoterapéutico reproducimos lo que sucede en el cerebro durante el sueño y pedimos al paciente que mueva los ojos de un lado a otro mientras piensa en el recuerdo traumático. La estimulación bilateral de la EMDR altera los estados cerebrales de un modo similar a lo que se observa durante el sueño REM, favoreciendo un procesamiento adecuado de los recuerdos y la resolución de los traumas. Sin embargo, cabe destacar que este abordaje no se reduce únicamente a la estimulación bilateral, sino que se compone también de otros elementos terapéuticos que, de forma conjunta, permiten tratar el TEPT y otras psicopatologías. La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares es un método de psicoterapia que ha demostrado su eficacia en múltiples psicopatologías tales como el trastorno por estrés postraumático, trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, entre muchas otras. La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) es un método de psicoterapia que ha demostrado su eficacia en múltiples psicopatologías tales como el trastorno por estrés postraumático (TEPT), trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, entre muchas otras. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la terapia EMDR como uno de los tratamientos de elección para los trastornos relacionados con el trauma. El primer estudio científico sólido con EMDR fue llevado a cabo con los veteranos de guerra americanos que sufrían TEPT. Desde entonces, este tipo de abordaje ha sido ampliamente investigado y actualmente es un tratamiento para el TEPT aprobado por el Departamento de Asuntos de los Veteranos en USA. El EMDR fue desarrollado por la psicóloga Francine Shapiro en el año 1987. Su descubrimiento fue fruto de la casualidad. Mientras paseaba por un parque, inmersa en sus pensamientos angustiosos, se dio cuenta de que, al mover los ojos de un lado a otro, su malestar se redujo significativamente. Inicialmente escéptica, pero a la vez curiosa por tal efecto, sometió su método a múltiples investigaciones, resultando hoy en un tratamiento con evidencia empírica.