Nos permite darnos cuenta de que no necesitamos a nadie en concreto. Nos ayuda a priorizarnos, a ser conscientes de que si bien la otra persona puede haberse convertido en una parte importante de nuestra vida, la más importante incluso, nosotros siempre estamos primero. Es necesario no olvidar esto para que podamos permitirnos espacios con los amigos o para realizar aquellas actividades que nos hacen bien. Nos ayuda a tener una idea madura y coherente del amor, asumiendo que aunque hayamos aprendido otra cosa, en realidad, nunca hay garantías en una relación. Nos permite algo muy importante: ser más capaces de elegir a la persona correcta para nosotros. Nos ayuda a tener claro dónde poner los límites en el amor, a identificar las situaciones que dañan nuestra dignidad. Nos ayuda a no tener celos irracionales, sabiendo que si nuestra pareja nos elige es porque encajamos con lo que quiere. Nos hace sentir que merecemos un amor sano, es decir, alguien que no nos haga sufrir. Por lo tanto, nos permite quedarnos solo con aquellas personas que encajen con estas características. Nos permite respetar nuestro tiempo y el de la otra persona. Te recomiendo los Grupos de Autoestima, grupos de crecimiento personal orientados a mejorar la autoestima y superar el enganche emocional que generamos con nuestras parejas. Un libro: Autoestima automática. Un curso: Fortalecer tu autoestima. Con nuestro método de terapia breve: en 10 sesiones se alcanzan los cambios que uno necesita.