El distanciamiento emocional es cuando una persona, por su propia decisión, decide poner una distancia con alguien, de manera consciente, por algunas diferencias o conflictos.
Y aunque no hay respuesta correcta en determinadas situaciones de la vida, el distanciamiento emocional puede ser una salida temporal en ciertos casos con ciertas personas.
Debemos saber que cuando ponemos distancia puede que la relación se rompa, cada acto tiene una consecuencia y debemos ser responsables nosotros también con nuestras acciones.
Te repito, tienes derecho a distanciarte emocionalmente si lo necesitas.
No por ser tu familiar, pareja o amigo tienes que aceptar un trato o condiciones que no te gusten, pero eso sí, lo que siempre recomendaré es que seamos consecuentes con nuestros actos.
Si estiramos el chicle se puede romper, recuérdalo.
Si te cuesta gestionar esto, siempre puedes pedir ayuda a tu psicólogo de confianza.
El distanciamiento emocional es una elección, dura, difícil y que no es agradable.
Pero a veces es una salida viable a un problema que nos está atormentando.
Por eso es tan importante ejercitarlo de la manera más adecuada posible.
Si te vas a distanciar y sois pareja o un amigo muy íntimo o un familiar, es recomendable decir abiertamente que te vas a tomar un tiempo.
Si, por el contrario, ya está todo hablado y vemos que no hay nada más que hacer, por ejemplo, sí que sería recomendable optar por el distanciamiento emocional.
Pero te repito que cada caso debería verse en consulta con detenimiento, analizando factores y situaciones.
No juguemos a ser misteriosos, ni juguemos con el tiempo de esa persona que puede que este extrañada porque hemos cortado el contacto de golpe.
Seamos sinceros y francos con nosotros mismos y con los demás.
Hay salida.