Apuesta por el realismo, hay que pensar en la relación o en la persona de manera realista y tomando como referencia las cosas que han sucedido y suceden en el presente.
Hay que dejar de pensar que las cosas pueden cambiar o mejorar, y partir de todo lo que se ha vivido para tomar una mejor decisión y para reconocer cuando hay problemas que no se van a poder solucionar o reparar.
No hay que ser pesimistas, pero tampoco idealizar, futurear o imaginar cosas mejores donde no las hay.
Identifica las cosas que no vas a tolerar, hay que saber lo que quieres, pero también es importante saber cuáles son esos puntos que, para ti, son un motivo importante para abandonar una relación, porque la vuelven tóxica o porque simplemente son incompatibles contigo.
Además, dentro de esto la experta recomienda hacer que la comunicación sea una prioridad, para que tu pareja, amigo o compañero, sepa cuáles son esas cosas y pueda decidir si está en la misma página o no.
Acepta lo que la persona significó para ti, que una persona haya sido importante en tu vida no quiere decir que tengas que quedarte con ella para siempre, en especial si no te hace bien, pero es importante que te tomes el tiempo para procesar, para entender lo que significó y para reconocer lo que tuvieron juntos, ya que esto te puede llevar a crecer, a descubrir lo que realmente quieres y a lidiar mejor con tus emociones, y a estar preparado para no volver a caer en los mismos patrones.
Busca a tus amigos, una buena manera de sanar y de irte olvidando de alguien que fue importante es trabajando en las demás relaciones que tienes y que son positivas.
Así que busca hacer planes, reconectar con tus amigos, pasar tiempo juntos y hacer actividades que les gusten.
La experta dice que también es importante que aprendas a pasar tiempo solo y a estar contigo mismo, para que aprendas a ser una persona independiente y tomar el control de tu propia felicidad.
Pide ayuda profesional, ir a terapia es una gran forma de cuidado personal, de trabajar en ti mismo y de entenderte, así que no hay que dudarlo.
Cuando las cosas no van bien y cuando te das cuenta de que no vas a poder resolverlas solo (porque eres humano), entonces pedir la ayuda de un profesional es ideal, ya que te puede dar otra perspectiva y los medios para poder sanar y crecer.