Averigua si la crítica es constructiva o destructiva. La crítica constructiva señala fallos pero incluye consejos o sugerencias sobre cómo pueden ser corregidos, mientras que la crítica destructiva pretende atacar directamente o derribar a la persona, y por supuesto, no incluye consejos prácticos. No respondas inmediatamente. Nuestro primer instinto cuando nos enfrentamos a la crítica es ponernos a la defensiva. Aun cuando tenga la intención de ser útil, la crítica puede sentirse como un rechazo y provoca nuestro instinto de «lucha o huida» como respuesta natural. Pero cuando damos rienda suelta a nuestras emociones, a menudo decimos cosas que lamentamos más tarde. Lo mejor que podemos hacer es resistir a la tentación de responder de forma inmediata. Espera hasta encontrarte más tranquilo y tenerlo más claro antes de decir nada. Evita el pensamiento polarizado. Muchas personas extremadamente sensibles poseen un tipo de pensamiento dual, en el que las cosas son blancas o negras, sin medias tintas. Se ven como personas de gran éxito en un momento dado, y al poco como unos completos inútiles, en función de su más reciente logro o fracaso. Permanezcamos presentes y demos a nuestros pensamientos una mejor perspectiva de la realidad. Una vez que hayas identificado un pensamiento extremo, pregúntate, por ejemplo: ¿Dónde está la evidencia de que soy el peor de los empleados en todo el planeta? Haz preguntas. Puede ser fácil malinterpretar la más mínima crítica negativa. Así que pregunta para asegurarte de que entiendes completamente lo que te están diciendo. Esto es especialmente importante si la crítica recibida no es demasiado clara. Una manera de determinar si estás interpretando correctamente la retroalimentación, es parafrasear el mensaje que has escuchado y comunicarlo de nuevo a la otra persona, preguntando: ¿Estoy entendiendo esto correctamente? Busca qué hay de verdad en lo que te están diciendo. Se dice que casi siempre hay algo de verdad en cada crítica. O por lo menos, la crítica de una persona es portadora de la verdad de cómo esa persona que te ve. Intenta escuchar con la mente abierta, lo cual no significa que tenga que debas creerla de inmediato, pero tal vez puedas encontrar algo que te haga reflexionar. Para bien o para mal, otras personas en nuestras vidas a menudo actúan como espejos que nos reflejan las cosas que no podemos ver por nosotros mismos. Encuentra una manera de utilizar esto como una experiencia de aprendizaje para mejorar. Separa los sentimientos de los hechos. ¡No creas todo lo que sientes! Los sentimientos no son los hechos, los sentimientos solo son eso: sentimientos. No siempre representan siempre lo que está ocurriendo a tu alrededor. Cuando escuchas las críticas, a menudo se desencadenan profundos sentimientos de vergüenza, frustración, ira, insuficiencia, desesperanza, etc., por lo que es difícil percibir toda la situación con perspectiva, en lugar de centrarnos únicamente en aquellos aspectos de la situación que nos están molestando. Pregúntate si tus sentimientos se basan en la realidad actual, en experiencias pasadas, o en los temores que tengas sobre el futuro. Haz algo bueno por ti mismo. Tras recibir una crítica no es raro que nuestro ego se sienta como si le hubieran golpeado. Después de esta experiencia podrías proporcionarte un poco de autocuidados, haciendo algo que te ayude calmarte o incluso consolarte, puedes ver una película divertida, tomarte un largo baño de burbujas, leer un buen libro o disfrutar de tu comida favorita. Si eres amable contigo mismo cuando las cosas se complican, te darás cuenta que es más fácil lograr un mayor equilibrio y tranquilidad interior.