Son personas que se inclinan en crear relaciones personales muy complejas e inestables, esto se debe a que como no son capaces de ponerse en los zapatos del otro crean situaciones muy conflictivas e incómodas.
Son egoístas, ubican todas la obligaciones en el otro y se atribuyen una gran cantidad de derechos.
Tienen muy poca humildad por ello exhiben una imagen con un tono de soberbia.
Confunden la sinceridad con el acto de decir todo lo que pasa por sus mentes.
No tienen ningún tipo de filtro afectivo, no les importa si la información dada tiene valor constructivo a la situación.
Por más que intentes hacerle entender una situación o un tema, nunca te va comprender y volteara la situación al punto de hacerte sentir culpable de algo que tu ni siquiera dijiste en realidad.
Son personas con mucha dificultad para establecer relaciones de manera habitual.
Sus amistades tienen muy corta duración y su círculo social es muy limitado.
Son personas que hacen muchos juicios y etiquetan constantemente la realidad.
Nunca se preguntan si están o no equivocados.
Las personas con poca empatía se sumergen en sí mismos, se centran en su mundo interior y no tienen percepción de todas las persona a su alrededor.
Pueden ocasionar sufrimiento a una persona y ser indiferentes.
No son capaces de separar su punto de vista propio del que tienen o exponen los demás.
Son muy egocéntricos, todo lo observan desde su manera de pensar, siendo esta la única opción válida, sin tomar en cuenta la validez de la opinión de los demás.
Lo más importantes es lo que le quiere, lograr sus objetivos y proteger sus derechos.
Son personas con un alto grado de narcisismo, se creen seres superiores y más admirables y valiosos que los demás, colocando sus derechos por encima de los demás.
Son muy impacientes con los demás, no aprecian las necesidades ajenas y les resulta insoportable tener que emplear su tiempo en hacer cualquier cosa con las demás personas.
Son personas que utilizan a los demás como una herramienta o recurso directa o indirectamente para alcanzar sus metas personales.
Sin importar sus sentimientos.
Les resulta muy fácil entablar soluciones de alguna situación o problema con un estilo agresivo o violento, sin tener conciencia de las consecuencias que esto puede causar.
No tienen ningún tipo de remordimiento, en el caso de tener que disculparse lo hacen solo porque de alguna manera le conviene para el logro de sus objetivos.