Ser consciente de que cada uno de nuestros hijos es diferente, con distinta forma de ser. Les queremos a todos por igual, pero de distintas formas. Evitar tratarlos por igual. Si son distintos entonces cada uno tendrá unas necesidades distintas en uno u otro momento. Les tendremos que dar lo que necesita cada uno, y eso no tiene por qué ser necesariamente lo mismo. Debemos tratar de evitar esas comparaciones. Son distintos y por ende, no debemos caer en la tentación de hacerles iguales. Uno será más hábil, otro más responsable o más cariñoso, y eso no les hace mejores o peores. Una de las claves es conocer bien a cada hijo y reconocer las cualidades y el potencial que tiene cada uno. Exigir a cada uno lo que podemos exigir. No sólo por las distintas maneras de ser sino también por la edad. No podemos pedir lo mismo a un hijo de 10 años que a uno de 7.
Otra rama de este árbol de la relación entre hermanos es el respeto. Algo que muchas veces en casa vemos que no se cumple. Niños que fuera de casa son muy respetuosos con los demás, pero no lo son con sus hermanos. Han de respetar sus gustos, sus manías, su habilidades y debilidades, sus sentimientos….
Es positivo darles momentos de exclusividad, sobre todo cuando son pequeños. Que cada uno de ellos tenga algún momento suyo, en el que él sea el protagonista o en el que nos tengan un ratito sólo para ellos. Es bueno que se echen de menos a veces, que tengan cosas que contarse.
Sentir que la familia es un equipo, y ellos han de ser parte de él, sentirse uno más. En un equipo todos son importantes, todos tienen su función. Si tenemos objetivos comunes es más fácil que la relación sea buena. Si cada uno rema en una dirección el barco no avanzará. Buscar momentos en los que toda la familia hagan actividades juntos.
A pesar de todo, habrá conflictos, momentos de discusión, y ellos tendrán que aprender a gestionarlos. No podemos estar mediando siempre entre ellos. Nuestra tarea será ir dándoles herramientas para que, según vayan creciendo, puedan hacerlo ellos mismos. Y nosotros siempre estaremos allí si nos necesitan.