Un mal amigo puede ser muchas cosas, pero, por lo general, provoca fatiga mental y emocional o falta de bienestar general.
Las investigaciones muestran que las interacciones sociales negativas o excesivamente agresivas pueden provocar un aumento de la inflamación en el cuerpo.
Es por esto que hay que saber identificar las señales de que una amistad necesita desaparecer de tu vida, y que eres tú el que debe ponerle un alto.
Un mal amigo es el que: Es demasiado competitivo contigo, fomenta malos comportamientos, es poco confiable, combativo, grosero, malvado, cruel o degradante, propenso a chismear, se comporta como un bully contigo o con los demás.
Algunas de estas cosas se pueden presentar incluso en las buenas amistades, pero, cuando son constantes y cuando son la forma de interacción más común, entonces hay problemas.
Hay que recordar que la psicología ha encontrado que tener amistades negativas puede afectar la autoestima, aumentar el estrés, aumentar la soledad y la sensación de aislamiento e incluso desatar problemas de salud física.
No hay respeto por tus límites, la negatividad es constante, las críticas siempre son negativas, duras y frecuentes, falta de apoyo, no hay empatía, no se hace el mismo esfuerzo por mantener la amistad, hay manipulación.
Hay que empezar con una conversación al respecto.
El Ghosting, o desaparecer de la vida de la otra persona sin una explicación, nunca es la solución ideal, ya que eso termina dañando a los demás y ese no es el objetivo.
El primer paso es hablar con ese amigo sobre lo que está sucediendo, pero también para entender si terminar es la única solución o si todavía hay una manera de rescatar esa relación y volverla buena de nuevo.
Una vez que se tenga esta conversación, lo que sigue es comunicar tu decisión, establecer límites y dejar ir, y eso incluye dejar de buscar a esa persona y, en casos de amistades tóxicas, también eliminar de las redes sociales para evitar tener contacto por ahí también.
Es importante hacerlo de forma amable, pero clara.
También es importante buscar apoyo y trabajar en las relaciones que sí quieres mantener.