Cuando sufrimos una situación traumática que nos supera, nuestra mente puede adoptar un mecanismo de defensa llamado disociación. La disociación consiste en tomar distancia, en experimentar desconexión entre los pensamientos, las emociones, los recuerdos y, a veces, la propia identidad. Desconecta emocionalmente. Martina esta disociada. Aunque normalmente se presenta cuando sufrimos un trauma psicológico, como la muerte repentina o inesperada de un ser querido, maltrato psicológico o físico, o abuso sexual, también puede aparecer sin el mismo. Todos podemos experimentar síntomas de disociación, de distanciamiento y desconexión de la realidad en algún momento de nuestras vidas. La disociación puede alterar la consciencia, la memoria y cómo se percibe el ambiente. La disociación consiste en tomar distancia, en experimentar desconexión entre los pensamientos, las emociones, los recuerdos y, a veces, la propia identidad. Se podría decir que, en algunos casos, la persona acaba bloqueando y desconectando de todas las emociones que le provocan algún malestar.