Independientemente de que origine el malestar o la toxicidad en la pareja, cuando tienes la sensación de que vives más dolor que disfrute, la relación no funciona. Una relación que no funciona tiene consecuencias a nivel psicológico. Sensación de asfixia, ansiedad, tristeza, desesperanza, pensamientos negativos, problemas de sueño... Incluso puedes sufrir trastornos psicosomáticos como alteraciones físicas de la piel, del estómago o cefaleas provocadas por causas psicológicas. No quieres que te toque, no deseas tener relaciones sexuales, no quieres hacer planes juntos… Incluso deseas que no esté en casa y poder estar solo o sola. Las parejas que discuten más, no tienen más riesgo de divorciarse. Tienen riesgo de divorciarse las parejas que discuten mal, las que lo hacen desde el reproche, la falta de empatía o la agresividad verbal. La falta de respeto podría ser un tipo de maltrato. Comportamientos como pueden ser cortarte al hablar, levantar la voz, comentarios déspotas, burlarse, no respetar tus decisiones, tu tiempo, tus aficiones o amigos son claros indicadores de que algo no va bien. La crítica constante y la falta de respeto demuestran que tu pareja no te acepta como eres. Lo bonito en una pareja es que te potencie y que te facilite que creas en ti mismo. Cuando esta te anula como persona y no te valora te generara inseguridad y baja autoestima. Los valores similares en una relación de pareja son fundamentales. Son la guía para la buena convivencia, como el valor de la fidelidad o cómo decidimos utilizar nuestro tiempo de ocio, la economía o la educación de nuestros hijos. Te decepciona por lo que dice, por lo que hace y por como se comporta contigo. Las decepciones van matando los sentimientos del amor.