Es normal que se quieran matar de vez en cuando, pero hay extremos que no se deben cruzar y que hacen que la relación se vuelva más complicada y problemática.
Las relaciones entre hermanos son como cualquier otra, pueden caer en el terreno negativo si no las cuidas y las trabajas, y el hecho de que exista una conexión de sangre no quiere decir que no puedan existir problemas.
A la familia no la eliges (o no siempre), pero puedes asegurarte de que las cosas se mantengan en un punto sano, en especial porque tener cercanía y estar en buenos términos con tus hermanos puede salvarte de muchos problemas.
El problema de llevarte mal con ellos es que puedes estar atrapado con tu peor enemigo para siempre, y es que el hecho de haber crecido con alguien y compartir apellido no garantiza que se vayan a llevar bien todo el tiempo.
Los expertos dicen que las personas tóxicas son las que siempre hacen que te sientas mal contigo mismo, y con los hermanos hay pruebas claras y banderas rojas que debes conocer (y no, que tus hermanos te den críticas constructivas o te molesten de vez en cuando no los hace tóxicos).
Son manipuladores: Te hacen sentir mal si no haces lo que te piden, usan el chantaje emocional, juegan con tus emociones y mente, y tienen un comportamiento que te hace sentir incómodo.
Las psicólogas Liz Higgins y Jill Whitney revelaron a Bustle que hay 14 puntos que debes tomar en cuenta:
Son demasiado críticos: La crítica constructiva puede ser muy útil, pero cuando eso cae en el extremo de que todo es una crítica, se usan comentarios hirientes y negativos, y la conversación nunca es positiva o nunca se reconoce lo que haces bien, entonces tienes un problema.
Culpan a otros: ¿Tienes un hermano que nunca está mal y que suele culpar a todos los demás por los problemas? No tomar responsabilidad por sus propias acciones es tóxico en cualquier tipo de relación.
No se arrepienten: No piden disculpas y no se sienten mal por causarte algún daño, sin importar qué tan grave haya sido.
La idea de estar con ellos te agota: Si una persona te deja sin energía, con el peor humor o sin ganas de vivir, es probable que sea tóxica para ti.
Traicionan tu confianza: Tus hermanos te conocen más que cualquier otra persona y tienen mucha información sobre ti, es por esto que una relación saludable se basa en la confianza, donde sabes que no van a revelar nada sin tu permiso o mientras no estás.
Te ignoran: No todas las relaciones tóxicas son iguales, en algunas puedes caer en el terreno de ignorarte, dejarte fuera de la conversación, pretender que no existes o consideran que tu opinión no vale, lo que puede ser más problemático y doloroso que cuando no paran de criticar.
No te tratan como un adulto: ¿Te tratan como si fueras un niño que no puede hacer nada por sí mismo? Esa es una señal de que tus hermanos no te dejan crecer y no te consideran un adulto responsable, y no se están ajustando a las nuevas etapas de la vida en las que te encuentras.
Como con cualquier persona tóxica, hay algunas estrategias que debes aplicar para lidiar con hermanos problemáticos.
Establece límites (físicos y emocionales).
Coloca distancia si es necesario (no los visites tanto).
Busca ayuda profesional (una terapia puede ser una gran herramienta para resolver los problemas en un espacio seguro).
Trabajen en la comunicación (como dice Roman Roy, los Roy probablemente no van a tener una conversación normal y honesta nunca, pero es esencial para poder mejorar las cosas).
No alimentes el drama (no puedes combatir el drama con más drama, debes mantenerte tranquilo, relajado y evitar caer en errores que empeoren la situación).
Expresa tus emociones (nadie te lee la mente, debes hablar cuando algo no te gusta o te hace sentir mal).