Nuestros pensamientos afectan cómo nos sentimos.
No es lo que sucede a nuestro alrededor lo que nos hace sentir mal.
Lo que nos hace sentir mal es lo que pensamos sobre las cosas que suceden.
El ejercicio 5 4 3 2 1 es una técnica de mindfulness muy simple pero extremadamente efectiva.
Se trata de una técnica que utiliza nuestros sentidos para ayudarnos a distraer la mente de nuestras emociones no deseadas y situarnos en el momento presente.
Poneos cómodos, y lo más relajados posible.
Pídale a su hijo/alumno que nombre lo siguiente:
5 cosas que puedes VER en la habitación,
4 cosas que puedes SENTIR / TOCAR ahora mismo,
3 cosas que puedes ESCUCHAR,
2 cosas que puedes OLER ahora,
1 cosa que puedes PROBAR/ DEGUSTAR.
Reemplaza «Nombra 1 cosa que puedes probar» por «Dime 1 COSA BUENA de TI MISMO».
Este ejercicio funciona muy bien con este cambio.
Ayuda a distraer sobre pensamientos no deseados, a reflexionar sobre algo realmente bueno sobre sí mismo.
Es posible que os ayude practicar algunos ejercicios de respiración antes de comenzar.
Mezclar dos estrategias de distracción hasta lograr que se calme lo suficiente:
sentaros uno frente al otro, con las piernas cruzadas,
tomaros de la mano mientras cantáis una canción ( «row your boat»),
mientras balancearos hacia adelante y hacia atrás (así se queman energías).
Si no tenemos suficientes estímulos sensoriales tenemos dos alternativas:
1. Puede pedirle a su hijo que nombre cosas favoritas (por ejemplo, «nombra 2 olores que te gustan» en lugar de «nombra 2 cosas que puedes oler»,
2. Como se trata de traer la la mente al momento presente, es mucho menos poderoso y efectivo «pensar» en los olores o sonidos favoritos , frente a realmente olerlos u oírlos.
SENTIR / TOCAR: se le pide que cierre los ojos para concentrarse en lo que siente.
Así se puede soplar suavemente un poco de aire en su rostro,
aplicar una presión suave en un brazo o
pasar un dedo por su mano para hacerle cosquillas.
Nos aseguramos de que la ventana esté abierta.
Si en la casa no escuchamos suficientes sonidos (la lavadora, alguien tecleando en el ordenador),
es posible que fuera oigamos pájaros cantando, tráfico o el ladrido de perros).
En lugar de pedirle que imagine un olor,
¿por qué no proporcionar esa experiencia agradable con una vela perfumada o los pequeños tarros de especias de la despensa?