Jugar a videojuegos puede ser bueno para la salud mental, según un nuevo estudio realizado en Japón durante la pandemia de COVID-19.
Conseguir una consola frenaba la angustia psicológica de la gente y mejoraba sus niveles de satisfacción vital.
Según el estudio, publicado en la revista 'Nature Human Behaviour', jugar también mejoraba su salud mental global.
El impacto en los jugadores fue probablemente "menor pero perceptible", declaró a 'Euronews Salud' Nick Ballou, investigador posdoctoral del Oxford Internet Institute que estudia la relación entre el juego y la salud mental, pero que no participó en la investigación.
"Tenemos muchas pruebas de que la gente recurrió a los juegos como salvavidas al principio de la pandemia", afirma Ballou.
En su propio trabajo descubrió que los juegos ayudaron a algunas personas a sobrellevar la carga mental de la época del COVID-19.
El estudio de Japón es uno de los primeros en establecer una relación causal entre los videojuegos y la salud mental.
Los investigadores también detectaron diferencias entre las consolas: la PS5 tenía más efectos sobre los niños y los hombres, así como los "jugadores empedernidos", mientras que la Switch favorecía "ligeramente" a las niñas y a las mujeres, así como a las personas que no habían jugado mucho antes de ganar el sorteo.
"La estigmatización de los videojuegos sigue existiendo, pero el discurso se ha matizado: para la mayoría de la gente, en la mayoría de los casos, los beneficios superan a los perjuicios, pero no cabe duda de que hay personas que sufren daños", afirma Ballou.