La salud mental y física se relacionan debido a que cada una de ellas influye en el ser humano en una mayor o menor medida. Una mente saludable hace que el cuerpo funcione mejor y a su vez un cuerpo sano genera bienestar emocional para evitar enfermedades. La salud física es el conjunto de actividades, posturas y funciones que se debe tener para mantener un estado óptimo a nivel fisiológico. La salud mental es el estado en el que el ser humano comprende la necesidad de identificar factores que le permiten pensar, sentir y actuar frente a la vida, esto incluye el bienestar emocional, psicológico y social. Realizando técnicas de autocuidado que nos brinden beneficios en la salud física y en la salud mental como: Hábitos de higiene, alimentación y sueño, Practicar ejercicio físico, Revisiones médicas regularmente, Hacer ejercicios de correcta respiración, Expresar emociones y establecer límites sanos. Realizar actividad física al menos 30 minutos al día por 5 días a la semana nos ayuda no solo a ejercitar nuestro cerebro y reforzar nuestra memoria sino a promover un estilo de vida sana y evitar factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades físicas y mentales. Está comprobado que durante el ejercicio el cerebro secreta sustancias como la endorfina y la dopamina, que actúan en los receptores opiáceos del cerebro, lo que genera una sensación de bienestar, y contrarresta los niveles de cortisol. En pacientes con enfermedades físicas, al hacer ejercicio el cuerpo libera sustancias llamadas ejercinas, que actúan dependiendo al sitio de acción mejorando las funciones cardíacas, pulmonares y musculares ayudando a la persona a rehabilitarse con mayor rapidez.