La falta de autoestima tiene efectos negativos sobre las distintas áreas de la vida, ya que esta es el pilar sobre el que se sustenta toda la psicología de una persona.
Determina el tipo de relación que mantenemos con nuestra pareja, el clima familiar o el éxito que vamos teniendo en el mundo laboral.
Por eso, siempre y cuando nos encontremos con una baja autoestima, debemos ponerle remedio.
1. Autoexigencias elevadas
La autoexigencia nos permite evolucionar y superarnos.
Pero llevada al extremo, acaba anulándonos y bloqueando cualquier estrategia.
Ocurre al pensar que todo lo que hacemos nunca es suficiente.
2. Tristeza
Un estado de ánimo inestable, que se mueve entre la tristeza y el enfado.
Aparece por la soledad que siente la persona, ya que, independientemente de lo que haya alrededor, no se siente querida y valorada.
3. Sensación de incompetencia
La persona no se siente apta para desarrollar ningún tipo de actividad.
Nunca llega a arriesgarse al tomar decisiones o enfrentarse a nuevos retos, prefiriendo estar siempre en un segundo plano.
4. Miedos recurrentes
Aunque el miedo suele tener un factor motivacional sobre las personas, puede llegar a anularnos si no se ve como un reto.
Los miedos normales suelen ser al fracaso, al error, a ser sinceros, a salir a ámbitos sociales, a no gustar o a hacer el ridículo.
5. Elevada importancia en el físico
La persona suele fijarse en su propio físico, el cual nunca considera lo suficientemente bueno, por lo que se atormentan, llegando a un nivel elevado de autoexigencia.
Además, esto hace que exista una continua comparación con el resto.
Puede llegar a dedicar demasiado tiempo al autocuidado o el deporte.
Ocurre por la necesidad de ser valorados por lo externo, ya que no consideran digna su personalidad.
Los problemas de autoestima se observan en todos los ámbitos de la vida, desde las relaciones sociales hasta la pareja o el círculo familiar.
Nos lleva a tener bajo rendimiento o un mal desempeño de las tareas del trabajo.
Tiende a cronificarse, ya que la baja seguridad en uno mismo se retroalimenta, por lo que es necesario ponerle fin, en muchos casos buscando ayuda especialidad.