La ciencia ha estudiado el poder que tiene el ejercicio físico a la hora de preservar nuestras habilidades cognitivas durante años. Ahora, Harvard nos dice que debemos practicar actividades aeróbicas de intensidad moderada de forma constante. El running, la natación, el ciclismo, el baile o deportes como el tenis o el esquí pueden ayudarnos a prevenir el envejecimiento de nuestro cerebro. En el estudio de Harvard, se concluyó que practicando ejercicio de forma regular durante seis meses, las regiones del cerebro que tienen que ver con la memoria estaban más estimuladas y funcionaba mejor. En definitiva, mejoraba la memoria y también la capacidad de pensar.
Los expertos afirman que el ejercicio físico aumenta el crecimiento y la supervivencia de las neuronas. Con salir a caminar o practicar Tai Chi es suficiente. Según los estudios, el Tai Chi es muy útil a la hora de conservar distintas habilidades, como la organización, la memoria, la atención, el razonamiento o la resolución de problemas. Es necesario que, con los años, incorporemos el ejercicio a nuestro día a día como si fuese una pastilla que nos ha mandado el médico. El objetivo es salir a caminar, al menos 150 minutos al día. Podemos empezar caminando cada día 10 minutos e ir aumentando, o yendo a alguna clase de Tai Chi. Tardaremos seis meses en comenzar a notar verdaderos resultados en el aumento de nuestra memoria.