El Transgeneracional es la información que el inconsciente biológico guarda y que el clan familiar transmite de generación en generación para que el conflicto se pueda resolver en la posterior descendencia.
En las familias existen situaciones que se viven como dramas que suelen tener que ver con dinero, sexualidad, injusticia o deshonra de algún tipo.
Estos hechos pueden ser asesinatos dentro de la familia, suicidios inesperados, accidentes, enfermedades, eventos que ensucian la imagen familiar, herencias, robos, ruinas, violaciones, incestos, hijos con retraso mental, abortos provocados o no, hijos ilegítimos, abandonos, vivencias de fracaso o vergüenza.
Realmente, esa huella familiar es una energía vital, una información almacenada en el inconsciente del clan que pasará en mayor o menor medida a los descendientes dando una nueva oportunidad para ser comprendida, superada y trascendida.
La energía no se destruye, se transforma pasando a la memoria genealógica.
En las siguientes generaciones nacerá algún niño para aliviar ese drama familiar y podría verse afectado en diferentes niveles, como pueden ser a nivel psicológico, emocional e incluso físico.
La repercusión de este programa sobre este niño/a dependerá del tipo de secreto y de cómo lo haya vivido la familia.
Al vivir estas situaciones, lo que estamos haciendo, es tratar de reparar ese drama familiar o incluso, denunciar al árbol que algo ha sucedido y que hay que sacarlo a la luz.
Aunque haya fallecido ese familiar, en realidad, aún sigue ese drama en la familia a nivel inconsciente.
Estas situaciones que podemos vivir podrían venir de ese drama familiar en gran porcentaje.
Liberar la carga emocional no es borrar el recuerdo de los acontecimientos.
Se trata de liberar la energía vital atrapada en el sistema con el fin de usarla para el crecimiento y autosanación.
Al cambiar esta información en nuestro inconsciente, influimos en el inconsciente familiar y este cambio a su vez, también afecta para mejor al inconsciente colectivo del que todos formamos parte.
Hay un intervalo para la incorporación e integración de esta información en nuestro inconsciente que viene a ser de unos 40 días.
Tras este periodo puede haber cambios en la forma de vivir e interpretar la realidad.
Puede que a raíz de ellos nuestra vida cambie en algún aspecto y nuestras relaciones sean distintas.