Para curar el trauma transgeneracional, tienes que tomar consciencia de tu autorresponsabilidad en este proceso. Es decir, tienes que ser no solo un observador, sino también convertirte en protagonista de tu vida.
Es también importante saber de qué forma podemos curar el trauma transgeneracional para las generaciones futuras y esto solo se conseguirá con el autoconocimiento y el trabajo personal.
Sabiendo de donde soy, de dónde vengo, quién soy, como me muevo, cómo reacciono ante las situaciones, para qué atraigo determinadas circunstancias… etc.
La observación de nuestros pensamientos y sentimientos es clave para poder entrar en el mundo del transgeneracional.
Tomar conciencia de por qué estoy actuando así y para qué me estoy moviendo de esta manera, será clave para poder cambiar esa información y que las generaciones que me sigan puedan tener una información diferente de cómo gestionar su vida.
El Transgeneracional consiste en analizar tu árbol genealógico y poder desentrañar esos programas inconscientes.
Así descubriremos que esos programas que se heredan son en realidad como pactos o acuerdos que se hacen en el momento de nuestra concepción y que determinan lo que posteriormente van a ser las guías en las que va a fluir nuestro árbol genealógico.
Es muy importante que sepamos que a través del análisis del transgeneracional entramos en esa toma de conciencia y podamos comprender lo que estoy heredando.
Al comprender lo que estoy heredando pasan dos cosas: primero ya no hago un juicio de lo que me está pasando, porque comprendo que estoy replicando algo que tengo que hacer diferente y segundo puedo trascenderlo cuando hay una toma de conciencia.
Comprenderla, entenderla e integrarla.
Saber que ya no aplica en mi vida, que está aplicando a través de un sistema de creencias pero que eso se puede cambiar.
Cuando cambio la percepción cambia mi genética, cambia la forma en cómo yo vivo esta circunstancia y por lo tanto puedo generar una nueva realidad.