Estas son algunas técnicas utilizadas en este tipo de terapia para indagar, y llegar a la raíz del problema:
Línea temporal emocional:
A partir de los 3 o 4 años se tiene una conciencia del recuerdo.
Y es cuando se asimilan y quedan grabadas situaciones traumáticas, problemas, o hechos que pueden influir en el futuro de una persona, y afectar a su estado emocional.
En esta técnica se pretende llegar a esa información que desde tan temprana edad afecta al ser humano, y le deja huella de cara al futuro.
Proyecto sentido:
Esta técnica fue desarrollada por el psicólogo francés Marc Fréchet, y en ella se centra en investigar, indagar, y valorar todo lo que ocurrió en relación a la concepción de un hijo, la gestación, el parto, y todas las situaciones que se dieron hasta la edad de 3 años.
Esta técnica hace referencia a ser el proyecto de alguien, en este caso de unos padres, abuelos, o familiares, y se tienen en cuenta las emociones de los padres, lo que le ocurre a la madre durante el periodo del embarazo en cuanto a sentimientos y emociones.
Todo ello queda grabado en el bebé de manera inconsciente.
Aquí es interesante desarrollar una serie de preguntas enfocadas a conocer más sobre cómo fue el embarazo, o el parto, por ejemplo.
Responder a estas cuestiones e investigar sobre ello puedo aportar información útil para desarrollar esta técnica que se trabaja dentro de la terapia transgeneracional.
Árbol genealógico:
Esta parte conforma la herencia genética y epigenética que ha sido heredada de los antepasados de una persona.
En este caso, lo que se ha de hacer es un árbol genealógico con todos los antepasados de una persona, presumiblemente hasta la cuarta generación.
Se ha de indicar todo lo que se sepa de sus vidas, indagar en todo aquello que les gustaba, cómo eran, y cómo actuaban frente a determinadas situaciones.
Si la genética informa del color de pelo, o de ojos heredados, la epigenética confirma que se heredan más cosas como la profesión, los gustos por una tarea determinada, la forma de actuar en situaciones semejantes.
En este tipo de estudios, se pueden encontrar los motivos de los trastornos que padece alguien, o al menos información relevante para saber más sobre el origen.
Baja autoestima, ansiedad, miedos, baja afectividad, o incluso la manera de relacionarse con la gente en general, son motivos por los que se suele buscar ayuda en este tipo de terapias.
Toda esta información, será clave para a partir de entonces tratar las creencias limitantes que impiden que un individuo no consiga sus objetivos, y acabe siempre comportándose de la misma forma ante determinadas situaciones sin conseguir el éxito que desea.