Lograr un equilibrio mental y espiritual en el cuerpo es algo que intentamos encontrar en nuestro día a día, sin embargo, el estrés y otros factores no nos permiten lograr una vida armoniosa. Lograr el equilibrio mental y espiritual no es algo que llegue a la ligera, requiere de trabajo diario, pero no te preocupes, acá aprenderás a lograrlo con pequeños pasos. Es hora de tomar conciencia y empezar a transformar nuestros hábitos para vivir mejor. Para esto debemos cuidar nuestra alimentación, con una dieta sana evitando las grasas, azucares y el alcohol, asegúrate de incluir proteínas, grasas buenas, frutas y verduras que le aporten nutrientes y energía a tu día a día. Adicionalmente, recuerda que nuestro cuerpo requiere de ejercicio, asegúrate de moverte al menos una hora al día, si no tienes dinero para ir a un gimnasio puedes intentar con ejercicios en casa, una caminata en las mañanas o incluso algo de yoga o meditación. La forma en la que nos relacionamos con los demás y cómo nos vemos en la cotidianidad influencian en nuestra vida, para lograr tener una mente sana es indispensable empezar con pequeños cambios que te aliviaran en un futuro. Intenta con estos tips a diario para que mejore tu vida y paz mental: Empieza tus días con pensamientos positivos, concéntrate y fija metas en tu día a día, lee algo todos los días, escribe tus pensamientos, canta o baila, aprende otro idioma, no te alejes de tu familia o amigos, sé amable con los demás, evita el chisme o el drama, no olvides reír. Cultivar el alma o el espíritu es más difícil que tener buenos hábitos para el cuerpo y pensamientos positivos para la mente. Si tenemos un espíritu roto no podemos vivir en armonía, es importante alejarnos de los malos sentimientos que nos acompañan, debemos librarnos de remordimiento, odios y lograr perdón para nosotros o los demás. A través del amor, el entendimiento, el respeto y en especial con el agradecimiento se podrá interiorizar que somos seres espirituales con un propósito como individuos y como sociedad. Recuerda que, para evitar caerte, es necesario lograr el equilibrio.