Conéctate. Construir relaciones fuertes y sanas con tus seres queridos y amigos puede darte el apoyo y la orientación que necesitas en momentos buenos y malos.
Haz que cada día sea valioso, todos los días, haz algo que te dé una sensación de éxito y propósito.
Establece metas claras que puedas alcanzar para mirar hacia el futuro con sentido.
Aprende del pasado, piensa cómo afrontaste los problemas en el pasado, piensa qué te ayudó a superar tiempos difíciles.
Mantén la esperanza, no puedes cambiar el pasado, pero siempre puedes mirar hacia el futuro.
Cuídate, atiende a tus propias necesidades y sentimientos, haz actividades y pasatiempos que disfrutes.
Incorpora la actividad física a tu rutina diaria, duerme mucho y crea hábitos para ir a dormir, mantén una alimentación saludable.
Practica cómo controlar el estrés, prueba con técnicas de relajación, como el yoga, la meditación, la visualización dirigida, la respiración profunda o la oración.
Toma medidas, no ignores tus problemas, en cambio, averigua qué debes hacer, haz un plan y toma medidas.
Recuperarte de un contratiempo, un trauma o una pérdida puede llevarte tiempo, sin embargo, debes saber que tu vida puede mejorar si te esfuerzas.