Uno de los motivos por el que nos comparamos es para darnos cuenta de aquellas cosas que nos gustaría tener o alcanzar. El acto de compararnos que los seres humanos ponemos en marcha es automático y lo hacemos sin querer, siendo una conducta que nos encontramos de manera implícita en nuestra cultura y sociedad. ¿O es que, acaso, tus padres no te preguntaban también por la nota que habían sacado tus compañeros de clase en algún examen? No sería seguramente con la intención de comparar los números con los que nos evaluaban en el colegio, pero en muchas ocasiones sí lo ocurre así. Cuando nos comparamos siempre vamos a salir perdiendo nosotros porque normalmente lo que ocurre en las comparaciones es que infravaloramos nuestra capacidades y exacerbamos el valor de la otra persona. La comparación con respecto a otras personas es dañina para nosotros y nuestra autoestima y, siguiendo el consejo de la psicóloga Asensi, la única comparación válida es con respecto a nosotros mismos. Al compararnos estamos idealizando los elementos de la otra persona, es decir, adoptamos una posición inferior con respecto al otro. Por tanto, en esta posición no nos valoramos ni a nosotros ni nuestras capacidades y logros. Explica Lidia G. Asensi que cuando nos comparamos lo hacemos desde la parte más visible y superficial, pero no tenemos en cuenta qué hay debajo. Es decir, en las comparaciones muchas veces no aplicamos la regla de «en igualdad de condiciones». Cogemos de manera aislada aquello con lo que no estamos conformes de nosotros mismos y nos comparamos con las personas que sí destacan en eso. Por ejemplo: si considero que toco mal el piano y me comparó con una persona que es excepcional tocando el piano, saldré perdiendo y considerando que no tengo capacidad para ello. A día de hoy las redes sociales han generado un gran impacto con respecto a la conducta de compararnos. Estas nos muestran la mejor cara de todos nuestros contactos, y esto puede llevar a determinadas personas a considerar que su vida no es igual de buena que la de otras personas por ejemplo.